El injerto capilar es un microtrasplante de unidades foliculares que permite recuperar la densidad del cabello de forma permanente. Consiste en extraer folículos de la zona donante —genéticamente resistentes a la caída— e implantarlos en las áreas afectadas por la alopecia.
La alopecia androgenética representa el 90 % de los casos de calvicie tanto en hombres como en mujeres. También se tratan alopecias cicatriciales y pérdida de cabello por cicatrices previas. Con una técnica depurada, más del 90 % de los folículos trasplantados sobreviven a los 12 meses.
En Área Capilar realizamos cada implante capilar con técnica FUE Zafiro, el estándar más avanzado en cirugía capilar y restauración capilar en Madrid.
Técnica FUE Zafiro: Precisión con Resultados Naturales
La técnica FUE (Follicular Unit Extraction) se basa en la extracción individual de cada unidad folicular. A diferencia de la técnica FUSS o FUT —que retira una tira de piel del cuero cabelludo y deja una cicatriz lineal—, la FUE no requiere bisturí ni sutura.
Las unidades foliculares se extraen una a una de la zona donante (nuca y laterales, el área occipital del cuero cabelludo). Este cabello está codificado genéticamente para durar toda la vida, ya que no se ve afectado por la alopecia androgenética.
La diferencia de FUE Zafiro frente a FUE convencional reside en las hojas de las microincisiones. El zafiro permite:
- Mayor densidad de implantación por centímetro cuadrado
- Menor daño tisular en la zona receptora
- Recuperación más rápida del cuero cabelludo
- Microincisiones más finas y precisas que el acero quirúrgico
Durante la implantación, el cirujano capilar controla el ángulo, la profundidad y la dirección de cada folículo piloso. Esto garantiza un resultado natural indistinguible del cabello original en la línea frontal, las entradas y la coronilla (vertex).
La supervivencia del injerto depende directamente de la calidad de la extracción. Un folículo intacto alcanza una tasa de supervivencia del 71 %, mientras que uno dañado durante la extracción apenas llega al 13 %. Por eso la experiencia del equipo quirúrgico resulta determinante.
En estudios con 158 pacientes tratados con FUE, más del 85 % alcanzó una supervivencia folicular superior al 95 % a los 12 meses. La técnica, bien ejecutada, ofrece resultados predecibles y duraderos.